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Una historia inspirada en la vida
real, en donde la obsesión tiene un precio...
Cuando el deseo de superación se convierte en ambición ciega, es capaz
de llevar al filo del peligro todo lo que se valora y hasta la propia vida. "Sin tetas no hay paraíso" es la historia
de Catalina, una joven procedente de un pueblo pequeño y origen humilde, que está dispuesta a arriesgarlo todo con
tal de salir de la pobreza y lograr sus sueños, sin importar lo que tenga que arriesgar… su vida o su integridad. Catalina
y su hermano Bayron crecieron junto a su madre, Doña Hilda, una hermosa mujer que es capaz de lo que sea con
tal de sacar a sus hijos adelante. En medio de la pobreza y con muchas necesidades, enfrentan una realidad que odian pues
aspiran a una vida mejor para la familia y lograr obtener riquezas materiales que equivocadamente creen que son la "felicidad".
Es así como confunden sus caminos y piensan tomar vías cortas y rápidas para conseguir dinero fácil. Bayron, cansado de
su situación, se deja seducir por el mundo extravagante del Titi, uno de sus vecinos que encontró la forma rápida y efectiva
de salir de la miseria convirtiéndose en un mafioso. Así, él comienza a dar los mismos pasos para llegar a ser uno de sus
sicarios, al punto de jugar hasta con su la muerte. Por su parte, Catalina es una mujer hermosa pero nada voluptuosa en
sus senos, atributo del que gozan sus amigas del pueblo y la razón que les da la posibilidad de prestar sus servicios como
mujeres "pre-pago", para satisfacer el deseo sexual de hombres poderosos que hacen parte de las redes del narcotráfico. Yesica,
la mejor amiga de Catalina, entró al mundo de las "pre-pago" con su propio negocio: reclutar, seleccionar y liderar grupos
de mujeres por quienes los mafiosos le pagan por adelantado sus servicios sexuales, y es quien lleva de la mano a Catalina
al abismo con la idea de salir de su pobreza. Una vez adentro, Catalina cae bajo la manipulación de Lorena, quien
con Martínez, un hombre importante del Cartel de Juárez, convence a jóvenes inexpertas para operarse los senos como
tiquete para conseguir una vida mejor fuera del país. Lo que ellas no saben es que en realidad son usadas como "mulas", al
colocarles droga en los implantes y así trasladarlas con mercancía a México. Catalina deslumbrada por un mundo de riquezas
y vida de lujo, decide no continuar el noviazgo que lleva con Albeiro, un joven del pueblo de pocas aspiraciones que
la ama de corazón. Ella decide emprender la búsqueda de alguien que le pague o le financie la operación de implantes de silicona
en los senos, pues según su criterio, esto la colocará en la gran puerta de entrada de esa vida que tanto anhela. Con una
serie de obstáculos y tropiezos, Catalina se enfrenta a las peores humillaciones y maltratos físicos y sentimentales sólo
por un objetivo lleno de ambición, en medio del abismo de una realidad que con una delgada línea separa el deseo y el dinero
con el camino de su desdicha y tragedia personal.
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