La telenovela Montecristo adapta al presente la obra El conde de Montecristo de Alejandro Dumas.
Es la historia de Santiago Díaz Herrera, un joven que lo tenía todo, amor, futuro, familia, éxito… La vida le sonreía,
abriéndole las puertas hacia un destino maravilloso, cuando la traición de quienes lo rodean convierte todo en un infierno,
pero regresará 10 años después para lograr su venganza.
Hijo del renombrado Horacio Díaz Herrera, Santiago
acaba de ser nombrado Secretario de Juzgado y planea casarse con Laura. Además de la pasión por el derecho, Santiago comparte
con su gran amigo, Marcos Lombardo, la pasión por él esgrima y viajan a un torneo en Marruecos.
Días antes de viajar, Santiago y Marcos reciben una
mala noticia. El padre de Santiago, acaba de descubrir que Alberto Lombardo , padre de Marcos, fue el culpable de un grave
delito cometido años atrás como cabecilla de una banda dedicada al tráfico de bebés, por lo que va a ser detenido y procesado
por ese hecho.
Angustiado por el mal momento que su amigo está a
punto de pasar, Santiago le oculta esta información sin sospechar que Luciano, el asistente de su padre y uno de los aspirantes
al puesto que Santiago consiguió, está muerto de envidia y dispuesto a traicionar al juez a quien cree artífice del nombramiento
de su hijo. Alberto Lombardo le pide a su hijo Marcos que se deshaga de Santiago en Marruecos, mientras él se encargará de
deshacerse de Horacio, padre de Santiago, en México.
El juez muere y Santiago es detenido en Marruecos,
acusado de un crimen que no cometió. Marcos regresa solo y convence a Laura de que Santiago mató a una persona. Desesperada,
Laura quiere viajar a toda costa pero Marcos le anuncia que unos delincuentes mataron a Santiago en la cárcel. Más desesperada
todavía, Laura intenta suicidarse.
Laura se siente sola y sin saber muy bien que hacer,
acepta la propuesta de matrimonio de Marcos, enamorado secretamente de ella.
Abandonado a suerte en algún rincón de la prisión
de Marruecos, Santiago conoce a Ulises, un veterano comerciante de arte y prisionero desde hace muchos años, quien lo ayuda
a recuperarse y a descubrir como fue que su amigo Marcos y los demás lo traicionaron. El odio se apodera de Santiago, quien
no puede dejar de pensar en una sola cosa: vengarse de los que le arrebataron la felicidad y la vida.
Santiago logra escapar de la cárcel y hacerse de
una fortuna también heredada de su compañero de celda. Mientras planea su regreso al país y su venganza, va encontrando colaboradores
dispuestos a servirle , entre ellos Victoria, una cirujana cuyo objetivo en la vida es encontrar a su hermano o hermana, quien
fue robado al nacer.
A medida que Santiago va penetrando en el mundo de
sus enemigos bajo la piel de Alejandro Dumas, su causa pasa de ser una venganza a transformarse en un acto de justicia cuando
descubre que Laura, a quien él mismo juzga como la gran traidora por haberse casado con su mejor amigo y haber tenido un hijo
con él, es la gran víctima de Alberto Lombardo. Victoria, por su parte, se enamora de Santiago sin saber que su hermana perdida
es ni más ni menos que Laura, la mujer a la que Santiago todavía ama con toda su alma.